Cuando la ansiedad se convierte en un problema de Salud

Cuando la ansiedad se convierte en un problema de Salud

La ansiedad es una emoción normal que cumple una función adaptativa en numerosas situaciones. Todo organismo viviente necesita disponer de algún mecanismo de vigilancia para asegurar su supervivencia y la ansiedad cumple ese papel en numerosas situaciones. Así es normal, y deseable, que un ser humano tenga miedo cuando se avecina un peligro real. De hecho, existen áreas específicas de nuestro cerebro y glándulas diseñadas para desencadenar las sensaciones miedo y ansiedad en determinadas circunstancias como una forma de defendernos.

Sin embargo, a veces ocurre que toda esta preciosa maquinaria de prevención de accidentes y demás desastres no funciona como debiera, produciendo falsas alarmas: se dispara la reacción de alarma ante estímulos inofensivos, o se encuentra permanentemente activada. En este caso ya no se trata de una reacción normal y hablamos de un trastorno que requiere atención y tratamiento.

Los trastornos de ansiedad se caracterizan por la sensación subjetiva de miedo y por algunos síntomas objetivos como taquicardia o palpitaciones, sudoración de manos, tensión muscular, hormigueos, amortiguamientos, calambres, sensación de asfixia opresión o dolor en el pecho.

Al experimentar tales síntomas físicos es lógico que muchas personas acudan a salas de urgencia, consultas con médicos especialistas y se practiquen una serie de exámenes para obtener un diagnóstico y tratamiento apropiado, encontrándose casi siempre con la misma respuesta "no tiene nada", "todo es psicológico"; cuando en realidad si existe un mecanismo fisiopatológico que está desencadenando toda esta sintomatología y que con una adecuada valoración y tratamiento se puede superar.

Adaptado de: Pedro Moreno "Superar la ansiedad y el Miedo"

Consejos para controlar la ansiedad

Escuche Música

escuchar musica

La música genera biorritmos positivos y cambia el estado de ánimo.

Respire

respirar

Preste atención a como el aire entra y sale de su cuerpo. Escuche su respiración y oxigene su mente.

Salga a Pasear

salir a pasear

Camine durante 10 minutos. Mirar a las personas hará que su mente se despeje.

Estírese

Estirese

Estire los músculos y las articulaciones para deshacerse de la tensión y propiciar la relajación.

Dúchese

Estirese

Sumergirse en agua caliente calma la ansiedad y tranquiliza la mente.

Tomado de: Material educativo Roemmers.

guzman2.net